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La
interpretación de la palabra “crisis” de
acuerdo con el diccionario Webster es: "Un
estado de cosas entre las cuales de una u
otra manera es inminente un cambio
decisivo", se acerca mucho a la
interpretación del vocablo chino "wei - ji",
que significa "crisis" y que es una
combinación de los caracteres de esa lengua,
que corresponden a dos términos castizos de
nuestro idioma: “peligro” y “oportunidad”.
Cuando el 27 de febrero de 1998, un aluvión
sepultó la central hidroeléctrica
Machupicchu y enterró al mismo tiempo una
potencia instalada de 107.2 MW que en sus
dos desarrollos: Francis y Pelton,
abastecían al Cusco Imperial y una buena
parte de la región del Sur, sobrevino una
grave crisis energética en dicha zona.
No se visualizaba entonces una pronta
solución, dada la naturaleza de la
catástrofe.
El ingenio humano pudo más y solo tres años
después la “crisis” no solo fue resuelta
sino que se la solución de la recuperación
de la central de Machupicchu representó un
gran cambio. Es decir, se aprovechó la
“oportunidad” para hacer crecer la central,
casi con los mismos recursos hídricos y
pasar de los 107.2 MW de antes a 165 MW.
nuevos. Un incremento en la capacidad
instalada de 54%. La solución que se
concretó, comprendía dos etapas: una primera
etapa que ya se puso en servicio en el 2001
con 90MW en lugar de los antiguos 67.2MW.
Pelton, la misma que actualmente entrega
exitosamente su producción al Sistema
Interconectado Nacional.
En los diarios ya se anuncia la segunda
etapa, que corresponde al antiguo desarrollo
Francis siniestrada, que comienza su proceso
de recuperación. Pronto se publicará la
convocatoria invitando a postores para las
obras correspondientes y esta segunda etapa
llegará con un aporte adicional. Se
construirá la línea en 220kV. Machupicchu –
Cotaruse que fortalecerá el sistema
interconectado en la región Sur que ya
adolecía de deficiencias.
Hemos dedicado este editorial a destacar
esta noticia porque en este proyecto se ha
puesto de manifiesto la decisiva
participación y liderazgo de colegas
nuestros cuzqueños, profesionales
electromecánicos, que sacaron adelante la
recuperación de esa importante central que
parecía inviable no hace mucho. Es una
muestra también de lo que un empresa estatal
técnicamente organizada, es capaz de lograr.
A propósito, las novedades de inversiones en
nuevas centrales tanto térmicas a gas como
hidráulicas que hemos venido difundiendo en
estos boletines son alentadoras y por el
contrario mueve a preocupación la
precariedad de nuestro sistema de
transmisión dado que no existe un plan que
contribuya a orientar las inversiones. No
existe el órgano que realice los análisis
del sistema con la finalidad de perfeccionar
su estructura, su eficiencia, su seguridad,
su confiabilidad, entre otros de sus males. |